Es el regalo que deseamos hacer a las madres. Pedir. Son las madres las que construyen el futuro renovando la sociedad con sus hijos. Son las madres quienes educan en la fe, en la honestidad, en la bienquerencia a quienes harán bueno o malo el porvenir.
Son los niños, hijos de buenas madres, los que nos traen alegría a la vida. ¿Quién no se entretiene viéndolos crecer, jugar, inventar nuevas ocurrencias? Nada más justo que celebremos con todo cariño y reconocimiento el Día de la Madre.
En la pulsera que le ofrecemos vienen colgadas 18 pequeñas fotos con advocaciones de la Virgen para las diversas necesidades que una madre (o un padre) puedan tener.
Llevar con fe la pulsera, ya de si, constituye una oración y un pedido de auxilio sobrenatural para lo que precisemos en estos días de tanto sufrimiento.
Todos somos hijos de una madre, que está en la tierra o en el cielo. Todos debemos ser agradecidos con ellas y una buena forma de hacerlo es que Ud., con nosotros, celebremos lo mejor posible el entrañable Día de la Madre. Pídalas hoy mismo.
Para eso, es un bonito gesto regalarle esta pulsera a todas las madres de su familia, de sus amistades, de su parroquia. Estoy seguro que les dará una alegría y un consuelo que tanta falta nos hace falta en nuestros días. Usted mismo quedará contento de hacer ese bien.
