
¿Qué familia no necesita hoy de una especial protección del cielo para hacer frente a tantos problemas que la acosan?
Una devoción sencilla y efectiva: una bonita cinta que se pone en el retrovisor del coche, a la cabecera de la cama o a los piés de una imagen, invocando la protección de la Sagrada Familia y dando testimonio de fe en medio del mundo paganizado de nuestros días.